Hola a todas.
La noche del miercoles pasado me produjo
un cúmulo de sentimientos encontrados.
Llevo un año en este blog junto con Elena y contemplo
con estupor como las fans de Rob discuten entre ellas por enésima vez.
Os recuerdo que el blog está
dedicado a él, a Rob. Su trabajo, su vida… eso incluye su vida privada, sí no vamos a
ser cínicas, como se nos ha acusado en más de una ocasión. Hubo salidas de tono
como llamarse hipócritas unas a otras, sarcasmos con muy mala uva y lo peor de
todo, acusaciones muy feas contra Rob.
En un primer momento me enfadé, me
cabreé, como decimos aquí, y me dieron
ganas de decir unas cuantas cosas que de seguro a muchas no les hubiesen
gustado nada porque en ese momento y en caliente habrían sido fuertes.
Ahora, pasado ese primer momento me siento
triste, triste porque cada día tanto Elena como, Xim, V, Maca y Vero o yo, dedicamos
parte de nuestras vidas a crear y participar de la mejor manera
posible en este blog, porque se crea día a día, con cada noticia, cada foto y
cada relato, con la sana intención de provocar buenas vibraciones, camaradería, un poquito de
felicidad y me ahora doy cuenta de que es una tarea inútil. Que siempre habrá gente
que prefiere creer en lo malo, en lo feo, en lo dañino, engendrar odio,
suspicacias entre nosotras, cuando Rob es todo lo contrario. Tú le miras a los
ojos, esos ojos claros, limpios tremendamente cristalinos y te das cuenta de
que no hay doblez, que es buena persona y no se merece toda esta mierda que le
echan encima.
¿Qué pensaría Rob de esas llamadas
fans que lo denigran y difaman afirmando que tiene una relación por contrato?
¿O que insultan y desprecian a la persona que el ama? ¿Qué creéis que os diría él?
Creo sinceramente que para eso ya hay otros blogs, no este.
Rob no necesita fans que lo traten
de débil, de dependiente, de no saber lo que quiere o de tonto incluso. Rob es
real, de carne y hueso y por lo que ha demostrado muy inteligente y una buena
persona y todo esto, que estoy segura que le llega, le hace daño. Rob no se lo
merece. Poneros en su lugar solo por un momento.
Pero, francamente, no creo que os hayáis parado a pensar en eso porque preferís juzgar, envidiar, odiar y difamar con tal de no dar el brazo a torcer en esta guerra de fanáticas egoistas, Robsessed versus Robsten, las unas en contra de las otras, sin compasión, con el odio suficiente para tirar siempre la primera piedra.
Debe ser que algunas descienden de esos
rectos y puros ciudadanos del pasado que veían quemar y ahorcar gente en la
plaza pública y jaleaban, durante la Inquisición o la Revolución Francesa. Esa
gente era capaz de aplaudir y hacer calceta frente a la guillotina. Debe ser que hay gente que nunca
comete errores, nunca falla, nunca cayó e intentó levantarse y por supuesto
nunca supo perdonar a los demás. ¡Qué triste!
Llevo tiempo mal, pensando en todo esto,
dándole vueltas y supongo que lo de el otro día fue la gota que colmó el vaso. Me siento decepcionada y como os he
dicho triste y necesitaba expresar este malestar a mi manera. Bueno, mi manera es escribirlo.
Espero volver con más ánimos tras
las vacaciones.
Un saludo a todas.
Irina