No se que os pasará a vosotras pero yo tengo debilidad por la extensa y maravillosa espalda de Rob.
Seguro que es tan suavecita...
Seguro que es tan suavecita...
Aquí os dejo unos buenos ejemplos que ayudarán a combatir el frío o en su defecto harán que hagáis gasto de piscina, ducha fría, hielos, nevera...
¡Quién pudiera contar sus lunares despacio, uno a uno!
O estar en Malibu para ver como surca las olas del Pacífico.
Pero claro, para apreciar bien su espalda hay que ver a Rob en actitud amatoria.
Quieto,
en movimiento,
a cámara lenta...
y a cámara rápida
¡Qué espalda tiene nuestro Rob!
(Sigo igual de mala que siempre, je,je)