David Cronenberg recuerda la época en que Oliver Stone le preguntó, “David, ¿te molesta ser un cineasta marginal?”
A lo que Cronenberg, uno de los más famosos y admirados directores de Canadá, respondió, “Bueno, Oliver, eso depende. ¿Qué tan grande es la audiencia que necesitas?”
En eso radica el secreto del éxito de Cronenberg. Cosmopolis, su nueva película que estrena este viernes, es una adaptación de la novela de Don DeLillo sobre un joven multimillonario llamado Eric Packer que se pasa un día en su limusina andando por la ciudad de Nueva York en busca de un corte de pelo.
Prácticamente no hay un argumento tradicional en Cosmopolis. Más de la mitad de la película toma lugar adentro de la limo, donde Eric se va reuniendo con su staff, tiene un chequeo de su doctor (“Tu próstata es asimétrica”) e incluso tiene sexo. Aunque Eric es interpretado por Robert Pattinson, la estrella inmensamente popular de la serie Twilight, Cosmopolis es difícil de vender para el público multicine — una película rigurosa, desafiante y extrañamente hipnótica con un dialogo denso de jerga pesada.
A los 69, Cronenberg continúa haciendo sus emocionantes películas de la manera difícil.
“Cuando sos un cineasta, pasas un año y medio de tu vida — quizás más — poniendo estas cosas juntas: Tenes que conseguir tu financiación y vas después de que los actores te rechazan,” dice. “Es un proceso dificultoso. Así que la película tiene que realmente excitarme e intrigarme y hacerme sentir como Voy a descubrir algo para hacerla” dice.
“Naturalmente, hay que ajustar el presupuesto para adaptarse al tema. Nadie va a gastar $200 millones en Cosmopolis. Pero si sos realista sobre las expectativas y el tamaño de su audiencia, y estas dispuesto a trabajar por algo más que el dinero, podes llegar a cosas muy interesantes.”
ENTREVISTA COMPLETA AQUI